1. Duerme bien: respeta tus ritmos de sueño.

 

2. Come equilibradamente: Todas las carencias de vitaminas, minerales y agua acaban por leerse en tu rostro.

 

3. Ejercítate: Oxigena tu cuerpo.

 

4. Si la tensión te llega: Aprende a respirar, toma el aire para llenar primero el vientre y después los pulmones, expira por la boca levemente.

 

5. ¡Sonríe! La alegría de vivir es excelente para la belleza y es el mejor cosmético.

 

¡Seguiremos publicando más tips!